La acción investigativa de la Fiscalía permitió evidenciar que estas peleas clandestinas de perros no correspondían a hechos aislados, sino a una estructura organizada que utilizaba canales cerrados y redes sociales para convocar asistentes, coordinar la logística de los eventos y facilitar apuestas ilegales. Entre los capturados hay ciudadanos extranjeros y colombianos con roles definidos dentro de la operación, lo que refuerza el carácter transnacional de esta práctica ilegal. Los elementos materiales probatorios recaudados serán clave en el avance del proceso judicial, mientras las autoridades continúan las acciones para identificar posibles conexiones con otras redes dedicadas al maltrato animal y actividades ilícitas asociadas.