Michael Meléndez, de 24 años, falleció tras pasar días en UCI esperando una remisión urgente que #NuevaEPS no entregó a tiempo.
Oriundo de Soledad, estaba en la Clínica Porvenir en estado crítico por un ACV con hemorragia cerebral. Conectado a respirador, necesitaba atención de mayor complejidad. Según denunciaron sus familiares, Meléndez enfrentó una serie de problemas con su afiliación: inicialmente fue desafiliado de la Nueva EPS y acogido por Mutual Ser. Sin embargo, cuando el trámite de traslado estaba listo, fue cancelado porque la Nueva EPS volvió a vincularlo. A pesar de la urgencia vital, la autorización de remisión nunca se hizo efectiva.
Su familia reclamó por días: la autorización no llegaba mientras él se deterioraba.
Una familia víctima del conflicto desamparada por el Estado
El traslado se aprobó… cuando Michael ya había muerto.
El caso genera rechazo nacional: otra vez, el papeleo del sistema de salud fue más rápido en documentos que en salvar vidas.
Sus familiares lo advirtieron: cada minuto era vital. Nadie actuó a tiempo.