Vibrante empate 2-2 se vivió en el estadio Romelio Martínez. Dayro Moreno falló lo que nunca falla.
Un vibrante empate 2-2 se vivió en el estadio Romelio Martínez, donde Junior y Once Caldas protagonizaron un duelo de ida y vuelta que mantuvo la emoción hasta el último minuto.
El marcador final, sellado por un autogol agónico, y un penalti errado por Dayro Moreno, selló la clasificación del tiburón a semifinales.
El partido arrancó con acciones ofensivas tempranas. Bryan Castrillón de Junior y Juan Castaño de Once Caldas probaron suerte en los primeros minutos, obligando a los guardametas a intervenir.
La primera alegría llegó para Once Caldas al minuto 15, cuando Pipe Gómez desató la euforia con un potente disparo desde fuera del área que se coló junto al palo izquierdo, asistido por Andrés Roa.
Junior no bajó los brazos y, tras varias aproximaciones y tarjetas amarillas para Robert Mejía y Fabián Ángel por juego peligroso, Lucas Monzón igualó el marcador al minuto 41 con un zurdazo al ángulo superior izquierdo tras un saque de esquina, llevando el 1-1 al descanso.
La segunda mitad mantuvo el ritmo frenético. Tras una serie de sustituciones estratégicas, Junior tomó la delantera al minuto 66. Cristian Barrios, recién ingresado, capitalizó una asistencia de Guillermo Paiva con un zurdazo certero que puso el 2-1 en el marcador.
Once Caldas, lejos de rendirse, buscó el empate con insistencia, generando oportunidades y forzando la defensa rival. La recompensa llegó de la manera más dramática al minuto 85, cuando un autogol de Lucas Monzón de Junior niveló nuevamente las acciones, dejando el 2-2 definitivo.
Los minutos finales estuvieron plagados de tarjetas amarillas y una última intervención salvadora del portero ante un remate de Dayro Moreno, que falló un penalti insólito..