José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), miembro fundador y hasta ahora parte activa del partido Centro Democrático, hizo pública su renuncia irrevocable a la colectividad en un comunicado a través de sus redes sociales, aunque a finales de enero de 2026 ya se conocía dicha intención.
El presidente de Fedegán, que también es esposo de la senadora María Fernanda Cabal, señaló que los motivos de su renuncia surgen principalmente de lo que él considera una falta de transparencia en el proceso interno del partido, especialmente en lo relacionado con la selección del candidato presidencial.
El ahora exintegrante de la Dirección Nacional del Centro Democrático denunció que, pese a las múltiples solicitudes formales y derechos de petición que presentó, no obtuvo respuesta alguna.
“Hice requerimientos legítimos y respetuosos sobre el proceso de selección del candidato, y la respuesta fue ignorarme por completo. Decidí entonces que mi dignidad personal y ética no puede seguir sometida a esa falta de respeto”, declaró Lafaurie.
En su carta dirigida al director nacional del colectivo político, Gabriel Vallejo Chujfi, Lafaurie reiteró sus preocupaciones por la falta de transparencia: “No es aceptable que en el Centro Democrático existan ‘castas’ que merezcan especial atención, mientras quienes lo hemos entregado todo y arriesgado todo por convicción recibimos un trato sin la mínima cortesía que corresponde a cualquier militante”.
José Félix Lafaurie denunció que su carta de renuncia, enviada a finales de enero, fue “‘bien filtrada’ y malinterpretada” por el Centro Democrático. En ella, expresaba su inconformidad por la falta de espacios reales de concertación dentro del partido, lo que llevó a su solicitud de escisión, la cual fue presentada erróneamente como una renuncia pública.
El presidente de Fedegán lamentó que la filtración de su carta fuera utilizada para distorsionar su mensaje. Según él, lo que inicialmente fue una solicitud interna de clarificación, terminó siendo malinterpretado y divulgado de forma que afectó su imagen y la de su decisión, provocando aún más su alejamiento del partido.
“Renuncio por dignidad”, insistió en su misiva, al destacar que su alejamiento no era solo por la falta de transparencia, sino por la falta de respeto a quienes, como él, arriesgaron mucho por convicción política.